Linfoma B difuso de célula grande
El estudio prospectivo y multicéntrico DIRECT (NCT04226937), publicado por Krupka et al. en Journal of Clinical Oncology, evaluó el valor pronóstico de la enfermedad mínima residual (MRD) mediante ADN tumoral circulante (ctDNA) basado en variantes en fase (PV) tras tratamiento de primera línea en pacientes con linfoma difuso de células B grandes (LBCL). En el estudio se analizaron 184 pacientes (Cohorte 1) y una subcohorte de 151 pacientes (Cohorte 2) que recibió inmunoquimioterapia basada en antraciclinas a dosis completa. El objetivo principal fue el tiempo hasta progresión tumoral (TT Como resultados en la cohorte 1 el TTP a 2 años fue 42,2% con MRD detectable vs 95,4% con MRD indetectable (HR 13,7; p < 0,001). La Supervivencia libre de progresión (PFS) a 2 años: 38,0% vs 90,2% (HR 8,72; p < 0,001). En la cohorte 2 el TTP a 2 años: 44,8% vs 95,8% (HR 15,35; p < 0,001) y PFS a 2 años: 42,2% vs 91,4% (HR 9,29; p < 0,001). En 111 pacientes con PET-CT y MRD disponibles la PV-MRD mostró mayor capacidad pronóstica para el TTP que el PET-CT (HR 16,89 vs 6,79). Estos datos apoyan que la posible utilidad la PV-MRD al final del tratamiento para la estratificación del riesgo tras la primera línea en LBCL.
Para más información, consulta DOI: 10.1200/JCO-25-01587
